Una nueva medida en el país obliga a los británicos a enfrentar multas de hasta 4.100 dólares (3200 libras esterlinas) si rompen la prohibición de reuniones sociales de más de seis personas. La normativa se aplica en Inglaterra y corre tanto para reuniones en entornos interiores, como exteriores.

La decisión se tomó a raíz de una suba de los casos, que registró ayer 3.497 nuevos contagios de coronavirus, y así superó la cifra registrada en mayo, de 3.000 casos. El gobierno calificó la tasa de infección como “preocupante”.

La directora médica del Departamento de Salud Pública (PHE), Yvonne Doyle, dijo que aunque las personas más jóvenes continúan representando la mayor parte de los casos nuevos, se está comenzando a ver signos preocupantes de infecciones en los ancianos, donde el coronavirus desarrolla cuadros mucho más graves.

“Las personas deben seguir respetando las normas de distanciamiento social, lavarse las manos con regularidad y cubrirse la cara en espacios cerrados. No debe mezclarse con otros cuando no se encuentra bien”, reiteró. Según advirtió hoy la Asociación Médica Británica (BMA), la gran mayoría de los médicos en Inglaterra esperan un segundo pico de coronavirus para este invierno, de acuerdo a una encuesta entre más de 8000 profesionales de la salud.

En este contexto, la prensa británica reveló que el primer ministro Boris Johnson está considerando la posibilidad de introducir un toque de queda a partir de las 22 en restaurantes, bares y pubs si las medidas locales no pueden controlar la propagación del virus. Según cifras brindadas por el Gobierno británico 41.628 personas han muerto por coronavirus en el Reino Unido en los 28 días posteriores a su diagnóstico.

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