En un video de YouTube, subido en el canal de una médica famosa y luego viralizado en redes, se afirma que la vacuna hará que nuestro organismo produzca la enzima ACE2, y que de esta forma se generarán defensas en forma de anticuerpos que atacarán a esta enzima. La ACE2 es la enzima que se encuentra en los testículos, y responsable de la fertilidad masculina; así, según este video, la vacuna generará esterilidad irreversible en los varones.

¿Por qué es falso?

De las vacunas que se están desarrollando para COVID-19 que se basan en genomas virales, las que están en fases más avanzadas son las de ARN, como la de ModeRNA y la de Pfizer. Estas vacunas se basan en llevar una porción del material genético (ARN) del nuevo coronavirus para que cuando entre a las células de nuestro organismo se fabrique sólo una partecita del virus (la proteína S o espiga). Nuestro sistema de defensa la va a reconocer como extraña y va a generar “armas” en su contra. Estas “armas” son las que nos van a proteger si nos infectamos naturalmente con el virus. 

En estas vacunas el material genético del virus entra a nuestras células y es lo mismo que sucede si nos infectamos con el virus naturalmente (más información en este link https://confiar.telam.com.ar/falso-las-vacunas-en-desarrollo-contra-covid-19-estan-hechas-con-acidos-nucleicos-sinteticos-que-pueden-generar-cancer/). Estas vacunas basadas en ARN que se encuentran en fase III de ensayos clínicos ya demostraron ser seguras y capaces de generar defensas en las fases I y II. 

Se sabe que, naturalmente, el virus puede entrar a nuestras células a través de ACE2 que sería la “puerta de entrada” a las mismas, utilizando su proteína S como “llave”. No es cierto que nuestras células al recibir estas vacunas vayan a fabricar ACE2, sino que sólo se produce una parte del virus correspondiente a la “llave”, la proteína S. Las defensas que se generan al recibir la vacuna son contra la proteína S del virus y no contra ACE2. Una de las características claves del funcionamiento (y entrenamiento) de nuestro sistema de defensas, es no atacar a los tejidos que pertenecen a nuestro organismo.

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